14/1/11

Ulises explorador antes que héroe


No es la primera vez que tratamos este tema en el blog,y hoy me gustaría retomarlo. Ulises es un personaje fascinante que, fue en su tiempo un exponente humano, un arquetipo de las cualidades que se debían poseer ante el espacio indeterminado de la exploración de los mares. En tiempos tan cambiantes como el nuestro, me parece una buena figura que recordar.

Algunos desde luego pensaran que Ulises no tenía nada de explorador, que era solo un héroe más de una mitología plagada de ellos. Sin embargo creo que una lectura más detenida de la Odisea, puede dar lugar a un pensamiento diferente. 

Entre los libros V y XII, Ulises se va a encontrar con una serie de grupos étnicos y de personajes, que no cumplen con las características humanas de civilización ni con las de un dios, tampoco son animales, es decir se enfrenta totalmente con lo desconocido. Odiseo inicia un viaje exploratorio, a través del cual no solo va a definir las características del resto, también las de su propia humanidad. 

La aventura comienza a calmarse la tormenta. Desconcertados toman tierra. No saben dónde están. Es entonces cuando se inicia un ritual que será rutina al arribar una costa, buscan semejantes. Se envía a alguien que busque síntomas de civilización: labores agrarias, ciudades, pan. Lo que se va a convertir en  sutil indicación de lo que cualquier ser humana en un momento de desconcierto busca: lo conocido, lo propio.Es también una manera de acercarnos a la visión de como colonizarían los antiguos griegos. El acercamiento entre  pueblos no tenía por qué ser un acercamiento violento, las relaciones no tenían que estar inscritas en el ámbito de un darwinismo salvaje. En la Odisea observamos un primer acercamiento curioso, no violento, aunque no por ello debe terminar bien.

En su primera aventura, entran en contacto con unas gentes amables pero que dejan de vivir como los hombres, porque al comer loto, olvidan lo que fue de su pasado y por tanto no tienen conciencia de lo que son. Son los lotófagos, que encarnan el papel del olvido. Esto es muy importante porque el olvido es una al que acechará a los compañeros en el regreso. Si se pierde la voluntad de volver a la patria, no habrá regreso y sucumbirán al mal.

Tras los lotófagos, Ulises convence a los compañeros que habían comido loto, reemprenden la marcha. Llegan a un lugar brumoso, en una noche oscura, es la isla de los cíclopes. Los cíclopes son seres antropoformes con un solo ojo en el frente. Llegan y se esconden en una gruta, donde quiere proveerse de alimentos. Allí encuentra quesos, rebaños de cabras y vides silvestres de la ladera. Se trata de un hábitat ganadero. Los compañeros se demoran en demasía por culpa de la curiosidad de Ulises. Su habitante es un ser gigantesco, el cíclope. Éste descubre a los intrusos, que intentan esconderse, todos menos Ulises, cuya primera reacción es observar. Siempre ese atisbo de curiosidad, de confrontación de lo propio y lo ajeno.

El resultado es que Ulises determina que su cultura, su modo de vida es superior al del cíclope, porque constituye un sociedad mejor organizada, una manera mejor de convivir entre los hombres. Por ello entre otras cosas mata al cíclope, el cual en su agonía tampoco recibe ayuda de sus congéneres.

Tras huir del cíclope llegan a la isla de Eolo. Esta isla es muy especial, por el hecho de que se mueve, es una isla flotante, que no se puede localizar. En ella habita Eolo, escanciador de vientos, un hombre de vida longeva, con su familia. Viven aislados de todo, tanto que sus hijos se unen por medio de la endogamia. Eolo les ayuda y les da una bolsa de vientos, y parten. Eolo no es ni un dios ni un humano, porque realmente su medio de vida no es propio del de los humanos civilizados.

. Tras muchas peripecias llegan a tierra, un lugar con un enorme y bello puerto, la ciudad de los lestrigones. De nuevo el ritual de buscar civilización, y he aquí que encuentra una ciudad. Las mujeres les atienden encantadas, pero son sin duda enormes. Cuando llegan  a la presencia del rey de los lestrigones, agarra a uno de los compañeros y se lo come, son gigantes antropófagos que no viven ordenados. Tienen una ciudad si, pero comen hombres, lo que demuestra que existen profundos lazos de insolidaridad entre ellos, así que ante esta muestra de monstruosidad, huyen.

En general y agrandes rasgos, este es un resumen de los acontecimientos que llevan a Odiseo a encontrarse con esta serie de monstruos y la manera en que se suceden los acontecimientos. Pero lo realmente importante de este trance es como Odiseo afronta las nuevas situaciones. Se topa con grupos humanos de todo tipo e intenta relacionarse con ellos. En casi todos los casos de manera fallida, pero lo realmente interesante es que, perdido en el mar, los compañeros y Ulises a través de estos contactos fallidos, son capaces de definir su propia humanidad, social, solidaria y estable...Y eso es algo que no se debe olvidar.

4 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Muy didactico.

Por alguna razòn, yo siempre encontrè una analogìa entre Ulises, y los "Viajes de Gulliver".

Tienen cosas semejantes, aunque distintas.

Un abrazo.

Sonja dijo...

Me encanta oir hablar de Ulises, y tu perspectiva es interesante, algo tiene esa historia que fascina a tantos.

PACO HIDALGO dijo...

Muy interesante este estudio de una parte de los viajes de Ulises. Es un personaje mitológico digno de estudio, lo bueno y lo malo de la condición humana habitan en él: es un héroe total, con acciones y gestos heróicos, pero también era un rufián, un villano y un pillín. Cuando Menelao fue a buscarlo para luchar contra los troyanos, se hizo el loco y se puso a arar sin hablar con nadie como un loco; alguién le colocó a su hijo recién nacido delante de lo que tenía que arar y él desvió el arado, descubriéndose su engaño.
Espero que habrá más Ulises. Gran post. Saludos.

La Belle Dame Sans Merci dijo...

Ulises explorador, Ulises guerrero, Ulises rey, Ulises narrador de historias... Muchas caras para un héroe largo tiempo mal visto y criticado, por cierto.

Gracias por la entrada.:)